Jamón Ibérico para disfrutar


jamón ibérico de bellota


CÓMO APROVECHAR AL MÁXIMO UN JAMÓN IBÉRICO DE BELLOTA

 

El jamón ibérico es uno de los alimentos más saludables de la dieta mediterránea. En contra de la creencia general, tiene un bajo aporte calórico (unas 390 calorías por cada 100 gramos) y contiene grasas insaturadas, saludables para el corazón. Es, por tanto, un alimento muy recomendado desde el punto de vista nutricional, que además nos proporciona el placer de degustarlo gracias a su sabor, su aroma y su textura inigualables.

Disfrutar de un buen jamón ibérico en casa es fácil si tenemos en cuenta una sencilla información y unas cuantas recomendaciones.

LAS PARTES DEL JAMON IBÉRICO

Tanto para apreciar su sabor como para el mejor aprovechamiento de la pieza es importante tener en cuenta que las diferentes partes del jamón ofrecen grados de curación y tipos de loncha diferentes, por su composición y por su tamaño.

jamon iberico bellota

  •  La maza: Es la parte del jamón más grande y deliciosa, de la que se obtienen las lonchas más anchas y jugosas, con grasa entreverada, y mayor cantidad de magro.
  •  La babilla: Es más estrecha, está más curada ya que tiene menos grasa, por lo que se recomienda empezar a consumir el jamón por aquí para evitar que se reseque mientras se consume, y así conseguir un mejor aprovechamiento de toda la pieza.
  •  El jarrete: Conocido también como codillo. Situado entre la caña y la maza, es la parte más fibrosa puesto que se acumulan los tendones de la pata del animal.
  •  La punta: Parte opuesta a la pezuña. Junto a la contra es muy sabrosa por su nivel de contenido en grasa.
  •  La caña: Es la parte pegada a la pezuña, tan fibrosa como el codillo, por lo que se suele aprovechar para cortar tacos para tapas.

LA IMPORTANCIA DE UN BUEN CORTE

Tan importante como la calidad del producto es el utilizarlo correctamente. Cortar bien el jamón es un arte que se adquiere tras mucho tiempo de práctica, pero unos cuantos consejos nos ayudarán a hacer un buen aprovechamiento de él y sobre todo a poder disfrutarlo mejor.

Antes de comenzar el corte hay que prestar atención a cuatro sencillos detalles pero esenciales si queremos evitar sustos:

  1. - Elegir un lugar apropiado y estable.
  2. - Preparar bien los utensilios, con especial atención al afilado de los cuchillos: uno largo y flexible para las lonchas y otro corto y rígido para cortar la corteza exterior.
  3. - Utilizar un jamonero o soporte que sujete firmemente la pieza
  4. - Vigilar dónde se coloca la mano que no sujeta el cuchillo. Nunca debe ponerse en la dirección de corte para evitar accidentes.

Para cortar el jamón se recomienda empezar por la parte más seca, la babilla, colocándola hacia arriba en el jamonero, esto es, con la pezuña hacia abajo.

En primer lugar se realizan cortes para retirar la corteza y la grasa amarillenta hasta dejar al descubierto la carne y la grasa rosada. Es recomendable ir haciéndolo según se va consumiendo el jamón, y nunca pelar toda la pieza a no ser que se vaya a consumir en un día, puesto que la capa exterior sirve de protección e impide que se seque de forma rápida.

Las lonchas deben ser finas, extrayéndolas desde el extremo superior de la babilla hacia el inferior o punta. Mover el cuchillo en zigzag con suavidad intentando mantener la superficie de corte plana y recta.

Cuando se llega al hueso central, el fémur del animal, se da la vuelta al jamón y se coloca la maza hacia arriba, procediendo de nuevo a retirar la corteza y la grasa. Se recomienda hacer un primer corte perpendicular en la zona más alta de la maza, cerca del codillo, para poder sacar mejor las lonchas desde la caña. Al aparecer el hueso de la cadera se utilizará un cuchillo más pequeño para adaptarse al borde y sacar la carne.

Cuando se llega de nuevo al hueso, el jamón se da por finalizado. Sólo queda sacar los tacos que hayan quedado pegados al hueso, o dejarlos para aprovecharlos en el enriquecimiento de suculentos caldos y guisos. Para ello debe serrarse el hueso en trozos y congelar los que no vayan a utilizarse en breve, con el fin de evitar que se pongan rancios.

CONSERVACIÓN DEL JAMÓN IBÉRICO

Hemos visto la importancia de un corte adecuado para obtener el mejor uso del jamón ibérico, y dado que una pieza de jamón puede durarnos varias semanas, es imprescindible conservarlo en las mejores condiciones para asegurarnos que el producto no se va a ver alterado ni va a perder propiedades ni de sabor, ni de aroma.

Para ello es importante seguir estos sencillos consejos:

  1. -   Guárdelo en lugar fresco y seco alejado de la luz directa del sol.
  2. -   No lo cubra nunca con plásticos o papel de aluminio, podría generar hongos por la falta de transpiración.
  3. -   Si reside en zonas secas cubra el corte con grasa de la propia pieza para evitar que se reseque el primer corte.
  4. -   Utilice el hueso para realizar caldos.
  5. -   Al cortar, realice cortes de parte magra y parte grasa. El sabor es inexplicable y aprovechará toda la pieza mejor.
  6. -   Pele el jamón a la velocidad de consumo. Nunca lo pele totalmente si no lo consume en un único día.
  7. -   Corte la cantidad a consumir. El sabor de un jamón acabado de cortar no es lo mismo que cortado del día anterior.

En Spanish Food at Home esperamos que esta información les sea de utilidad para que su degustación del jamón ibérico sea una experiencia placentera. Se trata de consejos para el disfrute de jamones enteros de la mejor calidad que ponemos a su disposición. Sin embargo también puede disfrutar de la máxima calidad y frescura en la versión de loncheados y de jamones deshuesados, que le permitirá disponer de un excelente jamón de forma fácil y rápida.




COMPARTIR:




Comenta: